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Comunidad indígena Coñimo Lamecura entrega ultimátum a Marine Harvest
por Prensa OLACH / Difunde: ((( i )))
Thursday, Aug. 06, 2009 at 4:08 AM
El martes 4 de agosto, la comunidad indígena de Coñimo Lamecura, ubicada a unos 45 kilómetros de la ciudad de Ancud, sostuvo una reunión con el gerente general de la empresa salmonera Marine Harvest, Álvaro Jiménez, para tratar diversos temas relacionados con la instalación de balsas jaulas de la empresa en una zona marítima fuera de su área de concesión, situación que, según denuncia la comunidad, a afectado sustancialmente las actividades productivas que llevan a cabo en su territorio y borde costero, como también la preservación de su patrimonio cultural.
Por cerca de dos horas se extendió la reunión, que contó con la presencia del lonko de la comunidad, Orlando Allancán, el werken, Alex Caicheo, representantes de asociaciones williche urbanas, del Sindicato de Pescadores Artesanales de Lamecura y de la Corporación El Canelo de Nos.
Según Alex Caicheo, werken de la comunidad y moderador del encuentro, manifestó que los comuneros indígenas presentaron sus reclamos al representante de la empresa salmonera, la cual hace cinco meses se había comprometido con la comunidad a retirar las balsas y hasta la fecha a incurrido en el incumplimiento del acuerdo.
Por su parte, Orlando Allancán, lonko de la comunidad, señaló que “hay varias complicaciones que nos ha traído la instalación de las balsas, nosotros como comunidad hemos sufrido el deterioro de las playas, de los moluscos existentes, y eso ha traído una gran perdida para la comunidad. Los sindicatos que conformamos como pescadores artesanales hemos visto como se nos ha echado a perder el producto, perdiendo venta y calidad de este”.
El presidente del Sindicato de Pecadores Artesanales de Lamecura, Eulogio Garay, sostuvo que “nosotros como sindicato hemos perdido como 15 millones de pesos aproximadamente desde que se instaló la salmonera”.
Al igual que muchos habitantes del borde costero, los comuneros williche de Coñimo Lamecura se sostienen en base a la economía de subsistencia orientada en la extracción y producción de recursos marinos, la agricultura familiar y el desarrollo de acciones de etno-turismo, actividad fuertemente ligada a los recursos patrimoniales, culturales y naturales existentes y que la comunidad cuidadosamente preserva.
En este sentido, la instalación de balsas jaulas que ha llevado a cabo la empresa Marine Harvest, ha tenido un fuerte impacto económico, patrimonial y ambiental.
Desde la comunidad, también denuncian el impacto negativo que han tenido en el desarrollo del etno-turismo, argumentando que la cercanía de las balsas jaula ha producido el deterioro del paisaje natural y del patrimonio cultural, como es el caso de los corrales de pesca tradicionales, declarados Monumento Nacional en el año 2005. Esta situación, comentan los comuneros, ha mermado la llegada de turistas a la zona, generando una baja en los ingresos de la comunidad. “Nosotros nacimos acá, por lo que podemos decir que habíamos visto siempre nuestros mares limpios. Al turista no le interesa venir a ver jaulas, sino poder ver un paisaje bonito”, argumenta Allancán.
La propuesta de Coñimo Lamecura
Luego de esperar por cinco meses una respuesta positiva de parte de Marine Harvest, la comunidad de Coñimo Lamecura extendió la invitación a dialogar a la máxima cabeza de la empresa, Álvaro Jiménez, esto para poder entregarle una última propuesta para poder resolver el problema de convivencia entre ellos y la salmonera noruega.
En el documento entregado en la reunión por la comunidad a Jiménez se establece que “Ante la gravedad de la crisis de la industria del salmón, generada por malos manejos sanitarios y de gestión acuícola, la nula vinculación de esta industria con su entorno, el uso inadecuado de recursos naturales, patrimonio de los habitantes de Chiloé y en especial de las comunidades indígenas, no es posible pensar en la continuidad de esta industria sin que haya un cambio radical de prácticas productivas, ambientales y sociales.”
De esta manera, la comunidad indígena lo que pretende es lograr obtener una reparación por la perdidas originadas por la instalación de las balsas jaulas de Marine Harvest, además de exigir el retiro de las mismas y establecer una mesa de trabajo para el desarrollo de un proceso de responsabilidad social empresarial que favorezca a la comunidad, permitiendo la convivencia de ambos actores.
Respecto al encuentro, Alvaro Jimenez declaró que “fue una reunión de cooperación para tratar de ver las dificultades o las diferencias que teníamos con la comunidad para tratar de regularizar algunos aspectos de una de las concesiones nuestras que está ubicada en la bahía de Hueihue”. Consultado por el nivel de responsabilidad de la empresa respecto a los problemas planteados por los comuneros williche, Jiménez agregó que “las balsas están instaladas fuera de la concesión nuestra en alrededor de 800 metros y efectivamente nosotros vamos a correrlas al lugar que corresponde”, argumentando que no ha existido un retraso, y que el actuar de la empresa se debe a que las estructuras no se pueden trasladar con peces dentro y que hay que esperar que termine el proceso de crecimiento de los salmones.
En cuanto al hecho de haber instalado las balsas en territorio marítimo que no correspondía a su concesión, el gerente general de Marine Harvest comentó a los comuneros que debieron haber hecho la denuncia a las autoridades correspondientes.
Referente a los perjuicios y una posible reparación para la comunidad, el gerente general de la salmonera sostuvo que “es difícil cuantificarlos, pero se puede hacer a través de estudios, y nosotros no tenemos ningún problema para hacerlos o que los haga algún independiente. La reparación primera es ponernos donde corresponde”.
Al final de la reunión, el representante de la empresa salmonera se comprometió a revisar el documento entregado por la comunidad williche y entregar una respuesta concreta el próximo 24 de agosto en un nuevo encuentro, afirmando que en esta ocasión el interlocutor de la empresa será el jefe de planta, ítalo Escobar.
Por su parte, los representantes de la comunidad williche de Coñimo Lamecura se mostraron conformes con los compromisos establecidos e interesados en que esta vez sí sean cumplidos como un paso importante para encontrar soluciones pacificas entre las partes.
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