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Líbano: Ojalá...
por Vilma Soto Bermúdez
Monday, Aug. 07, 2006 at 12:33 AM
Caín se levanta y bebe la sangre de los niños de Líbano.
Ojala...
…las fotos fueran mentira. Acabo de verlas, a medias, a veces entrecerrando los ojos para no cegar la magnitud de los cuerpos destrozados.
Líbano se me adentra despedazando mi espíritu. Mi cuerpo no aguanta la afrenta. Siento que mi corazón ya no está, que fue pulverizado con el último misil arrojado por Caín.
Ojalá…
…esos niños volvieran a la vida. Miro sus cuerpecitos ahora deformes, ennegrecidos, carbonizados.
He visto tantas guerras. Tantas criaturas corriendo, huyendo, gritando por la vida. Detrás de ellos las bombas, los misiles, los mercenarios haciendo puntería, jugando a quién mata más.
Ojalá…
…esto fuera ciencia ficción. No lo es. Es el sanguinario Caín en carne y hueso. Son las fuerzas del imperio asesino arrasando Nuestra Tierra.
Sí, Nuestra Tierra, no es solamente Nuestra América. Es todo el planeta. Tenemos que salvarnos juntos.
Cómo cerrar los ojos, cómo leer novelitas rosa, cómo ir de compras, al cine, cómo reír cuando nos matan a nuestros hijos, nietos, a nuestra familia dispersa por todas las naciones. Porque somos familia, compañeros…
Pienso en el Che… “si usted es capaz de temblar de indignación cada vez que se comete una injusticia en el mundo, somos compañeros”…
Che, tu bandera es la mía, la nuestra, la de todos.
Veo otra vez la ignominia. El rostro acribillado de un chiquito que pudo haber sido mi nieto. Donde estaba su sonrisa ahora hay oquedades. Sus dientecitos de leche desaparecieron. Sus ojos, aquéllos hambrientos de cielo, ¿dónde están? Trato de encontrártelos, mi niño.
El estómago se revuelve. El vómito arde en la garganta y los ojos enrojecen.
Leo. En todas partes hay manifestaciones contra Israel. Los pueblos de Nuestra Tierra conocen al enemigo. Ese Caín disfrazado de tierno cordero. No es únicamente Israel. Detrás de Israel está el engendro, el imperio de Estados Unidos. Continúo leyendo en el New York Times: Estados Unidos envía armamento a Israel. Antes, ya sus barcos de guerra se habían apostado en la costa de Líbano. Es la guerra, la aniquilación.
Líbano, Palestina, Iraq, Afganistán… ¿cuánta sangre necesita el monstruo para saciar sus entrañas?
¿Qué estamos esperando?
Ojalá…
…despertemos a tiempo para salvar Nuestra América, Nuestra Tierra; que nuestros pueblos se levanten y formemos una gran masa redentora que liquide al imperialismo ahora. Ya basta.
Aunque los dioses no quieran…
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